domingo, mayo 15

Europa Cristiana: Enfermeras rezando antes de empezar su turno


Me ha llamado tremendamente la atención esta fotografía que representa a un grupo de enfermeras (no son monjas) rezando antes de comenzar su turno. Si pincháis en ella se hace más grande.

La foto es del año 1957 y fue tomada en el Hospital General de Leeds (Leeds General Infirmary).

La ciudad de Leeds se encuentra en el norte de Inglaterra, dentro de la región de Yorkshire. 

La regla general que se aplica en la isla es que cuanto más al norte se va, más "recusants" había. Los "recusants" eran los católicos que querían seguir siéndolo cuando Enrique VIII y sus descendientes decidieron que mejor no. De hecho, es Escocia el lugar de Gran Bretaña donde más católicos hay.

Si bien Yorkshire está, como digo, al norte y es lugar donde en el siglo XVIII  entre el 15-20% de la población todavía era "recusant", lo más probable es que la inmensa mayoría de estas enfermeras fueran anglicanas. 

Hace 20 años, que es cuando dejé Inglaterra, las enfermeras iban vestidas aproximadamente como en la foto. Posiblemente la falda era algo más corta, pero el delantal y la cofia seguían presentes. Hablo de hospitales de la Seguridad Social que era los que frecuentaba el que suscribe.

Transmitían una sensación de seriedad, limpieza y respeto más que notable.

Pero luego ocurre que las enfermeras españolas (como mi mujer o mi añorada madre) son más competentes profesionalmente. Lo se porque lo he vivido. Y muy demandadas fuera de España, incluso en Inglaterra. 

De nuevo estamos en esa dicotomía moderna entre el ser y el parecer. Que nos trae mártires. 

En fin, por los comentarios a la fotografía que he visto en Facebook, de donde la he sacado, parece que la costumbre de rezar antes del turno era habitual en el mundo anglosajón hasta por lo menos el final de los 60. Ignoro si lo era en España o en Iberoamérica. 

12 comentarios:

Yurremendi dijo...

Parece que los militares británicos todavía rezan de vez en cuando. ¡No todo va a ser nostalgia, caramba!

Embajador en el Infierno dijo...

He visto que había un comentario y me he dicho: "Ese es Yurremendi"...and sure enough....¿Porqué me haces esto?. Yo quiero buen rollo, deleitarse en las bellezas del pasado, deleitarse en la Bondad mientras me degollan. ¿No has leído la parte esa del libro de Frankl donde explica como el contemplar la imagen que conservaba de su mujer le hacía el paso por el campo de concentración más llevadoro?. Uno no puede permanecer de pie en medio de un mundo en ruinas chapoteando en el charco.

Muchas gracias por seguir pasándote por aquí, Yurre. De corazón.

Yurremendi dijo...

Ya lo siento, chico, no pretendía arruinarte el cuarto de hora de nostalgia escapista. La realidad de hoy nos aplasta. La Cristiandad occidental en estertores de agonía. Y para más inri, un papa globalista, pro-invasión, cacodoxo, y de acuerdo con serios comentaristas católicos, hereje.

Maite C dijo...

Te encuentro muy distinto al Embajador de antaño, y distante con todo lo que está sucediendo y que creo debes saber. Tus posts aparte de ser más que escasos, que eso puede ser cuestión de falta de tiempo, son pocos reales dadas las circunstancias tan sumamente graves en las que estamos inmersos, empezando por la cúpula de nuestra Santa Madre Iglesia.

Sí desde ahí se falla, sí se da la espalda a Dios, tal y como está sucediendo, con una sociedad totalmente descristianizada, estamos perdidos.

Creo que hay que batallar y no callar: Hay que denunciar alto y claro. y no podemos narrar historias como si nada pasara. Los tiempos no están para pasar el rato, y los católicos tenemos la obligación de defender a Dios por encima de todo.

Todo esto, querido Embajador, es lo que encuentro a faltar en tu blog desde hace demasiado tiempo.

Un abrazo.

Embajador en el Infierno dijo...

Bueno querida Maite ninguno permanecemos iguales en todas las etapas de nuestra vida. El Embajador de antaño es el de antaño, y sospecho que se quedará en el antaño.

No voy a explicar las razones que justifican esto porque son cuestiones personales e íntimas. Pero tu siendo una mujer inteligente y con experiencia vital detrás, te las podrás imaginar sin mucho esfuerzo.

Sobre el resto de cosas que dices, no estoy del todo de acuerdo, la verdad. Pero tampoco voy a entrar a discutir. La tensión, ya sabes....

Miles dijo...

Decía el dicho algo así como que los esfuerzos prolongados a lo largo del tiempo y sin resultados, producen melancolía. Tal vez estemos cayendo en esa tentación, tan humana.

El yo me echo la manta a la cabeza, salvo mi terruño de puertas para adentro y esta sociedad desnortada que va camino del abismo y no atiende a razones y llamadas de atención, que se despeñe…

Tal vez falten líderes con convicciones que hagan aflorar el entusiasmo de los que no se quieren resignar- hoy en estado de letargo- a ser apisonados por estas ideologías corrosivas que están destruyendo nuestras raíces y nuestras voluntades. Sin duda que la corrupción de los pastores que debieran proteger a la grey es la peor de las traiciones y descorazona mucho.

Entiendo a Maite, me gustan sus palabras combativas, hoy tan vitales para sobrevivir en esta jungla, aunque sean severas para el embajador.

No me atrevo a valorar al embajador, pues ni soy quien y cada uno tiene sus circunstancias y no se saben hasta que uno no se pone en sus zapatos, bastante hace con colgar sus ingeniosos post, que también pinchan conciencias adormiladas.

Creo que lo importante hoy como decía Evola, es PERMANECER EN PIÉ EN MEDIO DE UN MUNDO EN RUINAS. Qué cada uno trabaje por la Causa desde su puesto, ya sea también en RR.SS, suscripción a publicaciones para estar al día en el combate, quien pueda como militante o al menos simpatizante, involucrarse, dar la batalla diaria, por pequeña que sea, todo suma. Ser siempre elemento activo en sumar y multiplicar y nunca en restar o dividir en el ámbito patriota y creyente, es mejor un gran grupo con almas generosas que cien corpúsculos de pequeños egoístas.

Nuestro momento llegará y no será por generación espontánea, necesitará muchas manos para trabajar y muchas personas bien formadas y preparadas. Si perdemos la esperanza, nuestra suerte estará echada y también la de las generaciones venideras, pues estaremos dejando el terreno sin labrar y nuestra civilización inerme para que las hordas emergentes la destruyan.

Sin querer dar lecciones de nada, pues no dejo de ser más que un humilde siervo en la viña del Señor, he aquí mi escrito para a quien pueda servir de aldabonazo.

Francisco Javier dijo...

Buena costumbre, ojalá la adquieran muchos empleos.

Embajador en el Infierno dijo...

Estimado Miles: muchas gracias a ti también por seguir pasándote por aquí y dejando tus comentarios. Espero que no te importe que tarde en responder, creo que ninguno tenemos prisa.

No sabía que la frase esa tan estupenda era de Evola. Te confieso que me hubiera gustado seguir en la ignorancia.

Tu escrito es, como siempre, de lo más indicado. Tita a dar y acierta en medio de la diana. Ya me gustaría que un día pudiéramos hablar y no solo escribirnos. Estoy convencido que sacaría mucho bueno de esa conversación.

Francisco Javier- Bienvenido a esta bitácora.

Miles dijo...

Gracias Embajador, cómo me dijo una vez un señor cuando me despedí de él en un evento: las montañas no se encuentras, los hombres sí, quién sabe…

Usted vaya colgando entradas, que estos foros de encuentro son muy saludables para tomar el pulso a quiénes comulgamos con un pensamiento hoy arrinconado, ignorado y quién sabe si a este paso con la extrema izquierda camino de las instituciones proscrito y perseguido.

Feliz Verano a usted y a todos los seguidores de este foro.

Anónimo dijo...

mientras me degollan...¿o mientras me degüellan?

Anónimo dijo...

Estimado Embajador "infernal":

Como médico que me formé en el NHS británico, lo que llevo como timbre de honor, y habiendo sido SHO en Inglaterra y Registrar en Escocia, y lector empedernido de la historia británica, quisiera hacer algunas puntualizaciones con su permiso.
1. En primer lugar, absolutamente, la capacidad profesional de las enfermeras españolas es muy buena. Y, digámoslo claro, el estándar (no los grados altos, que son justamente la contrapartida) de las enfermeras británicas era limitado cuando no mediocre. Como curiosidad se llamaba "Sister" (Hermana) a la enfermera jefe de cada sala. Un resto de un país que otrora fuera monástico como ningún otro en la Edad Media.
2. Nunca vi en los 90s, ni a principios del siglo XXI, a las enfermeras rezar. Más bien vi un ambiente que era reacio a que hubiera un crucifijo en la habitación, por ejemplo. Incluso si lo traía el propio paciente. Esto en Escocia era menos notorio, particularmente en el oeste. En Glasgow, como en Irlanda del Norte, todavía había un sentimiento fuerte de pertenencia religiosa, ya fuera a la Iglesia de Escocia (presbiteriana) o a la Iglesia Católica. Edimburgo fue siempre la avanzada inglesa en Escocia y reproducía más el clima inglés.
3. No he mirado (o más bien mi ya débil memoria ha olvidado) los porcentajes históricos de los "recusants" en el norte de Inglaterra. Pero sí puedo decirle que si en Escocia hay católicos hoy dìa es gracias a la inmigración irlandesa del XIX. El catolicismo escocés fue prácticamente erradicado de las Lowlands y del cinturón central desde las épocas en que Cronwell impuso su tiranía, luego amplificada por la versión áspera calvinista de John Knox. Quedó, sí, en las Highlands. Pero en el siglo XVIII, cuando las "Highland Clearances" los católicos, mayoritariamente jacobitas, fueron exterminados o llevados a morir de congelación a Nova Scotia, en Canadá. Parte de la languidez del gaélico escocés tiene que ver con que mucha literatura católica se mantuvo en este idioma, y en Latín para clérigos y aquellos con mayor nivel educativo. En ese siglo largo que va entre las Highland Clearances y la llegada de los irlandeses motivada por el hambre endémica de Eire y por la demanda de mano de obra por el crecimiento industrial escocés, donde la revolución industrial impactó mucho, en Escocia los católicos quedaron en situación de minoría residual.
Le felicito por su blog.
Reciba un cordial saludo en Cristo Rey y María Reina,

Jaime Fernández

Josefina dijo...

Hola, buena gente.
Aunque esta entrada tiene ya su tiempo, no había leído todos los comentarios. Y ya que estoy, con permiso, meto cuchara.
Pienso que sí, que son épocas difíciles y estoy de acuerdo en que nos las dificultan en gran parte tantos miembros de la Iglesia, progresistas, como hay. Desde muy arriba, desgraciadamente, para abajo. Y que hay que luchar, por supuesto. Pero hay distintas maneras de luchar. Y ojo con el puro activismo (no lo digo por Maite).
No creo que los post sean poco reales (¿por no actuales?). Creo que hoy día nadie tiene "la menor idea de nada", salvo de lo que dicen los periodistas, popes de la Modernidad, o post-Modernidad.
Y es bueno tener tiempo, tener calma, leer, y releer, lo de siempre. Rescatar los fundamentos, saber, y ENSEÑAR, también desde un blog, qué es lo verdadero, qué es lo que vale. ¿Saben los jóvenes por qué somos católicos, conocen sus raíces, les habló alguien de la Cristiandad? Si creemos en Jesucristo y en su Revelación y actuamos, pensamos y escribimos en consecuencia no es porque sí, porque somos "de antes", etc. No se trata de que, por ejemplo, la música sagrada es preconciliar y... Como dijo Chesterton "Quiero una Iglesia que mueva al mundo y no que se mueva con el mundo".
Bueno, bueno, basta. Creo que me empiezo a enfervorizar e ir por las ramas.
Termino; pero con un pedido al Embajador: no deje de escribir lo que escribe.
No hay que olvidar de dónde venimos, para saber a dónde vamos, o queremos ir.
Buenas noches, y disculpen la intromisión.