lunes, septiembre 19

Conversaciones en la embajada (XLVII): Cosas que ocurren en verano

Un calurosísimo atardecer de este canicular verano, salía mi hija mayor de casa (ya tiene 19 años mi princesita) dispuesta a comerse la noche, o por lo menos eso es lo que ella creía. 

Esta vez no pudo escaquearse a su madre, la cual le espetó la famosa frase:

- Así vestida no sales de casa, ponte una camiseta debajo de eso que llevas. 

Ante la calorina, mi hijita protestó:

- ¡¡Jo, mamá, es que si me pongo una camiseta me aso!!. 

Mi mujer, levantando la voz, contestó rápida e inapelable:

- ¡Prefiero que te ases aquí a que te ases en el infierno!.

Seguidamente explotó mi señora en carcajada alegre y faldicorta, perfectamente encantada de su ocurrencia y de haberse conocido.

La frase lógicamente ha quedado en el depósito familiar. 

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Ibamos mi mujer y yo temprano por la mañana en coche hacia la iglesia de un pueblo cercano.

En el cruce de la nacional esperaba paciente a su clientela una prostituta.

Comentó mi mujer:
- Mira, hasta las putas madrugan.
Y se me ocurrió:
- Que estupendo título para una novela.
- ¿Una novela?- inquirió mi señora
- Si, de denuncia social o algo así.
Y ahí queda la cosa, esperando a que me decida a escribirla en algún momento dentro de la próxima eternidad. 

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Siendo como es, la #2 ha celebrado su 18 cumpleaños durante 4 días. Primero con la familia, luego con las amigas, luego con los amigos y luego con los compañeros de la facultad.

Con su particular elocuencia, la #1 comentaba:
- Más que tu cumpleaños, parece una boda gitana, hija.
La celebración familiar incluyó comida en restaurante (no de postín). Llega el esperadísimo momento de pedir los postres. La #4 golosa y experta en gastronomia (sobre todo dulces), dice:
- Yo no quiero nada.
La #3 pega un descomunal respingo, como si le hubieran clavado una chincheta en el culo, y abriendo mucho los ojos, genuinamente sorprendida se vuelve hacia la #4 y le espeta agresiva:
- ¿Quien eres tú y que has hecho con mi hermana pequeña?.


Pincha aquí para leer más conversaciones en la embajada. 

22 comentarios:

Miles dijo...

Muy jugosos los chascarrillo y contados con mucho gracejo. Me he reído con sus anécdotas domésticas. Una familia numerosa da para este tipo de situaciones jocosas. Lo envidio Embajador con cuatro mujeres estará usted en la gloria bendita. Educar es una tarea que requiere ese equilibrio "eutrapélico" los padres no pueden ser coleguitas de los hijos, pero tampoco severos instructores del imperio austro-húngaro.

Los que nos hemos quedado para vestir santos, embarcados en su día en varios noviazgos de lustros que no llegaron a cuajar y dilapidaron nuestro tiempo, tenemos un ramillete de sobrinos y ya dice el dicho, a quién Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos...

Desde aquí reivindico la dignidad de la soltería, no como piezas que no encajan en un sociedad cuadriculada, sino como personas especiales que al no tener los desvelos de sacar adelante una prole, a pesar de tener que pagar más impuestos, pueden aportar desinteresadamente mucho a la sociedad.

Considerarse tradicionalista y ser soltero, parece una contradicción, pero la vida a veces tiene estas bromas del destino.

Un abrazo

Pablo dijo...

Uf, ¡qué mayores se hacen las embajadorcitas! Ya sabes que yo aspiraba a la mano de alguna, pero casi me espero un poco más y te pido la de alguna nieta. A ver si con tus nietas me espabilo y llego a tiempo, antes de que se malicien mucho. Y a usted, Miles, le aconsejo lo mismo: «no es bueno que el hombre esté solo».

Miles dijo...

Gracias Pablo, no crea que no he meditado veces esas sabias palabras de las Sagradas Escrituras...y sin embargo no dice "no es bueno que la mujer este sola"

Las mujeres solitarias, creo que se defienden mejor. El hombre sólo sin embargo tiene dos caminos o el de vida monacal seglar o echarse a los vicios. He conocido a estos dos modelos de soltero, el santo lleno de bondad y el borrachín pendenciero y como no encajo estrictamente en ninguno de estos dos formatos de soltería, intentaré seguir dicha recomendación bíblica.

Un abrazo

Embajador en el Infierno dijo...

Estimado Mles gracias por aparecer por aquí y dejar comentario. En realidad son 5 y la madre. El equilibrio "eutrapélico" es extraordinariamente complicado, se lo aseguro. Estoy convencido que una soltería bien llevada puede ser fuente de mucho bien a muchas personas, y no veo contradicción entre tradicionalismo y soltería (conozco unos cuantos). De hecho la peña "tradicionalista" sanferminera de Pamplona se llama "Mutilzarra", algo así como el "mozo viejo" o el "solterón".

Queridi Pablo, veo que los viejos rockeros nunca mueren y los más antiguos seguidores tambien pasan por aquí de vez en cuando. Hay una historia en mi familia de un antepasado cuya amada acabó casándose con otro. Mi familiar le dijo a la sujeta que ya que no había podido casarse con ella, se casaría con su hija. Y así lo hizo. Hace poco conseguí ubicar e identificar sin lugar a dudas a los protagonistas, residentes en Burgos a finales del siglo XIX. La historia era cierta. Ahí te lo dejo.

Miles dijo...

Cada uno su estado civil lo ha de vivir de la forma más plena posible. Un sacerdote sobre el tema de la soltería seglar me decía que se podía vivir y había que vivirla con elegancia, me gustó ese planteamiento. Al final todos estamos aquí para dar buenos frutos y que esos frutos perduren.

Hay solteros vocacionales, no es mi caso, pero lo llevaremos con gallardía. Como se suele decir, quien tiene a Dios, nunca está sólo. Gracias por posicionarse sobre soltería y tradicionalismo, me hace ver otro punto de vista desde fuera, que me reconforta.

Mis últimos sanfermines fueron en 2011, un mozo navarro del grupo, me regaló el pañuelico de la peña Mutiko alaiak, algo así como muchachos alegres, sabiendo que hay una peña Mutilzarra, creo que allí me encontraré como en mi casa si algún año vuelvo a repetir.

Embajador, siga echando trozos de pan al estanque de su blog, como una vez dijo Yurremendi, las carpas tradicionalistas de siempre seguiremos emergiendo a la superficie a probar dichos bocados y a dejar nuestra impronta de que aún seguimos siendo.

Un abrazo

Yurremendi dijo...

Ya iba siendo tiempo de tener noticias (una "fe de vida" es suficiente) de nuestro plenipotenciario de la Tradición ante el califato de Satán. Ocurrentes las chiquillas. Inevitable, o casi, que las hijas en edad de merecer vayan apicarándose, sembrando ansiedades y tormentos en el corazón de su padre. Nuevos acicates para una oración fervorosa. Enlazando con los comentarios de Miles, ¿qué vida será preferible, la del solterón resignado, o la del paterfamilias desasosegado? Poco importa, desde el momento en que cada uno debe aguantar su vela. Y la mía es la del solterón viudo con hijos, ese desgraciado que no goza ni de la libertad del soltero, ni de la dulzura del casado, y sí sólo sufre de la soledad del primero con las ansiedades del segundo. Dicho esto, nunca agradeceré a Dios lo suficiente que me haya confiado dos hijos varones. Qui habet aures audiat. En general, el oficio de padre es como el del pescador (lo dice una vieja carpa de los fondos cenagosos): hay que largar sedal cuando el pez tira, y halar cuando afloja. Lo esencial es no romper el sedal. Que al cabo el pez se suelte, o que acabe en el cesto, no está plenamente en la mano del pescador, por muy sabiamente que maneje la caña.

Espero que hayáis pasado un buen verano, sin demasiadas "asaduras", aun cuando el sol abrase. El remedio universal es la montaña. En la montaña solamente se abrasa el espíritu, en las playas y en las plazas, todo lo demás.

AMDG dijo...

Si no me confundo, la imagen que pones es de un ánima del purgatorio, no del infierno.

Si yo fuera tu hija la pondría como ejemplo; porque no creo que fuera más descubierta que ella...

Vamos, que cámbiala antes de que se percate ;-)

Embajador en el Infierno dijo...

Miles- Yo le pongo en contacto con la peña Mutilzarra sin problema ninguno. Y seguiré echando trozos de pan al estanque (¡Que grcia me ha hecho!) no se preocupe.

Hola Yurre- No se porque pensaba que tenías una hija y un hijo. A mi mujer le ha gustado mucho la metáfora que has utilizado. Y lo de la montaña también. Y a mi. (El verano ha sido bueno, espero que vosotros también hayáis descansado).

AMDG- También me da alegría saber de ti. ¿Porque crees que es un alma del purgatorio?. Elegí la foto en particular porque me pareció tétrica. Mi mujer dice que asusta mucho. Eso es lo que pretendía conseguir.

Yurremendi dijo...

Me alegro por la metáfora (aunque yo lo llamaría un símil, en fin poco importa). AMDG dice bien, esa imagen se conoce como "Anima sola" y representa a un ánima del Purgatorio. No es tétrica como la de un alma condenada y desesperada, sino que guarda una expresión noble, dirigida hacia lo alto, rotas las cadenas, etc. Vamos, que es un "asado" purificador.

Miles dijo...

El símil del pescador, denota Yurremedi , que por esas tierras norteñas cántabras te manejas bien con los aparejos de pesca, no sé si como lobo de mar o como lobo de río, pero muy bien traídos al asunto que nos atañe. El desvelo de los padres no siempre recibe la justa correspondencia de los hijos, los cuales en la etapa de la adolescencia siempre son rebeldes por naturaleza, son salmones que marchan al océano, pero siempre retornan a los ríos que los vieron nacer. Creo que el ejemplo que les deis, deja una mayor impronta que las regañinas, luego cada vástago tiene su idiosincrasia, no hay dos iguales aunque hayan vivido bajo el mismo techo y comido del mismo plato.

Cada uno con sus circunstancias y estados civiles, los que hace algunos años en este mismo blog decíamos que estábamos en ciernes de la quinta década y ahora ya el ciernes se ha tornado en presente, ya tenemos trecho recorrido y tenemos que torear la vida con empaque.

A ver cuando prepara Sr. Embajador en la embajada palaciega una caravana de mujeres, al estilo de la que hubo en el pueblo de Plan en el pirineo aragonés, iremos los tiones (mutilzarrak) al baile con nuestras mejores galas y patillas carlistas a rondar a esas mujeres con gracia y donaire que quieran conocer a caballeros de los que hoy ya se ven pocos.

Me alegro, hayamos venido todos del verano, con nuestras carnes tostadas por el sol y nuestras almas dispuestas a dar el combate en esta nueva temporada y que dónde hoy hay carpas, haya alevines. Que el estanque de la Embajada bulla siempre de vida y alegría y si es posible con este buen ambiente fraternal, libre de sirulos podemitas y de gentes malcaradas y de mal facer.

Un abrazo

Embajador en el Infierno dijo...

Yurremendi- Pfiiiiiuuuuu.... gracias por la corrección. Que burro. Bueno sea el asado purificador.

Miles- Abundando en lo dicho, los ingleses tienen un refrán que viene a decir algo asi como que la manzana no suele caer lejos del árbol.

Yurremendi dijo...

Lo has clavado, Miles. Desde que era un mamoncillo hasta la edad adulta he pasado, año tras año, largas temporadas en un pueblo pesquero de la costa vizcaína (Mundaca, para decirlo todo), donde mis padres tenían casa, en un tiempo en que aquello era todavía un verdadero pueblo y la vida mucho más bravía y muchos menos higiénica. Como todos los chavales aprendí a nadar en el imponente mar Cantábrico, y justo es decir que a fuerza bregar con el oleaje, las mareas, las corrientes y los remolinos, nadábamos como sardinas. No se conocía entonces la figura del socorrista, ni de las balizas flotantes que impiden a los bañistas adentrarse en aguas peligrosas, y todos los veranos infaliblemente se ahogaba algún chaval. Aún había muchas lanchas de pesca, de madera, que se fabricaban artesanalmente allí mismo en un pequeño astillero, viejos arrantzales de pellejo tostado y cuarteado, y mujeres que remendaban las redes y las tendían a secar. Todos teníamos caña y aparejo, y desde los muelles del puerto, o encaramados en las peñas, pescábamos lo que fuera: panchitos, fanecas, carraspios, mojarras, cabrachos... De las resquebrajaduras de las peñas arrapábamos con pulpos, con duras escarras y otros carramarros, que es como todos llamábamos a los crustáceos que una familia veraneante de madrileños llamaban cangrejos, cuando no pescábamos navajas a mano, en la bajamar, echando un pellizco de sal en la boca del hoyito que hacen al enterrarse en la arena.

Así pues, Miles, efectivamente, el símil de la pesca me resulta natural. Solamente que ahora me da por la España interior, rehúyo la costa y prefiero buscar la montaña. Será porque uno envejece y ya va buscando la soledad. Aunque... esa caravana de mujeres y tiones de la Tradición que propones podría ser algo de antología. Nada más divertido que el galanteo cortés. Que no quita, como es sabido, lo valiente.

Josefina dijo...

Completísimo este post. Me encantó. Tanto el escrito del Embajador, como los comentarios, que sazonaron tan bien el platillo.
Firma: una soltera (no por elección). Y que medita: No sé si es más fácil "soltera" que "soltero". Sé que una vez aceptada la situación, es fantástico todo lo que se puede dar (ni hablar cuando se tiene montones de sobrinos y ahijados).
Gracias.

Miles dijo...

Agracederte Yurremendi precioso texto, dónde narras en primera persona, como eran esos maravillosos veranos en un municipio pesquero de la costa vasca, con todo su costumbrismo, leerlo te transporta a esas vivencias. He sentido algo similar a cuando en mi adolescencia leí las aventuras de Shanti Andía de Pío Baroja, cerraba los ojos y estaba allí en esos paisajes vascos, con todos sus personajes, con los marineros curtidos por el sol y salinidad de la mar, entre ellos el viejo Yurrumendi y esa amplitud de miras que te hacía creer que nada era imposible.

Mi conocimiento de la costa vasca, se reduce a algunas escapadas veraniegas familiares, a esas playas de Lekeitio, Ondarroa, Zarautz y Deba en esos años setenta de la infancia y de los que guardo tan grato recuerdo, más como veraneante puntual que como autóctono vividos en toda su intensidad, pero tras tu relato me siento partícipe de esas vivencias. Qué bien lo habéis pasado y eso os ha curtido también para salir luego al mundo y batallar mejor.

La montaña es una gran escuela, cuando te tienes que medir a ella o simplemente disfrutarla. La naturaleza es obra de nuestro Creador, santuario ideal para encontrarte con Él y vivir el sentido de lo trascendente, no es casualidad que los monjes de la cristiandad hayan buscado bellos parajes para levantar sus Monasterios y llevar a cabo su vida contemplativa.

Me despido, que este post se está quedando antiguo. Ya van emergiendo más carpas del fondo cenagoso a la superficie traslúcida abriendo sus bocas para degustar los bocados que va dosificando el Embajador. Saludo también a Josefina, como dices toda situación o estado civil de cada uno, puede ser maravilloso, si sabemos vivirlo con alegría y desprendimiento, dando gracias a Dios por todos los parabienes recibidos.

Un abrazo

Yurremendi dijo...

"Las inquietudes de Shanti Andía", cómo no. Recuerdo bien algunos detalles de esa lectura. Y mi cuasi homónimo Yurrumendi, efectivamente. El mismo nombre es algo más común en la forma Yurramendi (como esa chica de San Sebastián, medallista en los últimos juegos olímpicos). Y por si alguno no está todavía al corriente de por qué "Yurremendi", lo explico: "mendi", todo el mundo sabe que es en vascuence "monte"; Yurre- o Yurra-mendi no es otra cosa que Monte Yurra, con otra grafía, Montejurra.

Un saludo, también a Josefina, faltaría más.

Embajador en el Infierno dijo...

Bienvenida de nuevo Josefina.

Yurremendi y Miles- Yo creo que es en "Las inquietudes..." donde encontré el pasaje literario que más me ha emocionado en mi vida (junto a otro de Valle Inclán en "La guerra carlista". Cuando la lancha sale de puerto en medio del temporal a rescatar a los marineros de un pesquero que se hunde en la entrada misma del puerto.

¿Lo de Montejurra es un pegote de los tuyos o va en serio?. ¿Que significa "jurra" en Montejurra, por cierto?.

No puedo estar en desacuerdo con lo que decís de Dios y la montaña, pero servidor viene a encontrar una punta rocosa al final de una playa gallega o un Estaca de Bares, por ejemplo, lugares preferibles para entender la inmensidad de Dios.

Josefina dijo...

Gracias por la bienvenida y los saludos.
Y ahora me han dado muchas ganas de leer "Las inquietudes de Shanti Andía", así que lo voy a buscar.

AMDG dijo...

Hombre, conceptos básicos de la iconografía católica... Y si no gúgel:


https://www.google.de/search?q=animas+purgatorio&espv=2&biw=1366&bih=638&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwjh36XwgbrPAhVMDZoKHUNOBCsQ_AUIBigB

No hay desesperacion en la cara, miran suplicantes al cielo, no hay demonios...

No me puedo creer que no veas la diferencia ;-)

Embajador en el Infierno dijo...

AMDG. Gracias, hombre, por las aclaraciones. Es que me he vuelto vago. Esa es la realidad.

Josefina- No te arrepentirás con ese libro.

Yurremendi dijo...

Me place responder a tus dos interrogantes. Al primero, respondo que no creo sea una elucubración gratuita, o "pegote", como tú dices, sino una opinión bien fundada, nada más, puesto que en este tipo de cuestiones lingüísticas no es posible la certidumbre plena. Al segundo, digo que no sé lo que significa "jurra", y añado, antes de que te sientas defraudado de mi ignorancia, que si yo no lo sé, no lo sabe nadie. Y esto no porque yo sepa más que nadie, sino porque si alguien lo supiera, yo ya me habria enterado. Como es cosa que me toca más o menos de cerca, hace ya tiempo estuve curioseando y tomando algunas notas que comparto ahora con máximo placer.

Encontramos Yurre como topónimo y como apellido, así como Yurra, Yurri, Yurreta, Ijurra, Ijurrieta, Urra, Irurre, etc. La diversidad de formas de lo que parece una misma raíz (que se supone Iurre-, Ihurre-) me hace pensar que se trata de una forma muy antigua, perteneciente a un estrato profundo de la lengua (donde, al igual que en geología, hay como estratos sucesivos). Y eso ya nos va diciendo que encontrarle un significado inequívoco, como de diccionario, no va a ser posible. La forma "Ihurre" está documentada ya desde hace casi mil años, en un códice de San Millán del año 1025. Luego aparece como "Yurre" (1257), "Yhurre" (1294)... Más modernamente, "Iurre".

En combinación con otras raíces, por ejemplo, "baso" (= bosque), tenemos Yurrebaso Yurribaso, Jurribaso.

Con "mendi", encontramos : Yurremendi, Yurramendi, Yurrimendi, Urramendi, Urremendi, Ihurramendi. (La forma Yurrumendi, salvo error u omisión de mi parte, sólo se encuentra en la novela de Baroja.) Es esta plétora de formas la que me lleva a pensar que el nombre de Montejurra pertenecería a la misma familia, si postulamos una forma vasconizada "Jurramendi", que no me parece esté atestiguada en lugar ninguno. (Esta forma circula al presente en textos en vascuence, por ejemplo en la versión vasca de wikipedia, pero la única forma oficial es Montejurra.) Añado como curiosidad que Yurramendi es (era) un linaje copetudo de la villa de Tolosa, con su mayorazgo, solar, torre fuerte, palacio, patronazgos, ermitas, ferrerías, puentes, caserías y montes.

En cuanto al significado de Yurre, o de Jurra, hay dos o tres tesis pero ninguna tiene consistencia. Se ha querido traer de "urra" (= avellana, y por extensión, avellano), de "urre" (=oro), y de "zihaurri" (=yezgo, o sauquillo, la comunísima planta que es como un saúco menor). Pero eso sí que son pegotes. Esta forma léxica, o raíz, como tantas otras, pertenece al estrato de la lengua más remoto, secreto y mágico, y de ahí su encanto. Yo prefiero (romántico impenitente) que Montejurra, y Yurremendi, guarden su multisecular misterio, como aquellos "líquenes milenarios" de nuestro Ramón María.

Josefina dijo...

Muy interesante explicación.
Yo había encontrado, según un diccionario extremeño esta definición: "JURRA: Guarida de alimañas. Dícese generalmente al vivar de conejos". (Y me dije: ¡no! ¡¡¿cómo que de "alimañas"?!!).

Saludos.

P.D.: Esto de tener que demostrar cada vez que no soy un robot... Jajaja.

Yurremendi dijo...

Josefina: Calificarla de interesante es muy generoso. Los extremeños tienen buenas palabras. Como suelen pronunciar las "h" iniciales como "j", eso de "jurra" me suena a "hura", como en "hurón" y "huronera". No, desde luego, nada de alimañas en Montejurra.