miércoles, noviembre 9

Hoy: Nuestra Señora de la Almudena, patrona de Madrid


Y repito: Mientras este blog siga medio vivo, aquí me tendréis cada 9 de Noviembre para dar la barrila con el tema y recordaros que tal día como hoy, hace 27 años, cayó el muro de Berlín. 

Esta ciudad tiene en su escudo un oso, como Madrid. 

En este día del año 1085 y tras numerosas rogativas y procesiones se derrumbó el muro que escondía la imagen de la Virgen. 

"Coincidencias" de esas, supongo. 

Y aquí un vídeo del Papa Benedicto XVI saliendo del presbiterio de la Catedral de Madrid a los sones del Himno  de Santa María de la Almudena, que es muy bonito.

5 comentarios:

Pablo dijo...

Hombre, ¡qué alegría! Ya sabía yo que llegaría puntualmente el ramito de violetas. Y en este día, también, perdió las elecciones la archibruja Hilaria, pese a que tenía el apoyo unánime y monolítico de la prensa del mundo entero. Un abrazo.

Gúmer dijo...

Bien hallado Embajador. Y para que veas que la vida sigue igual, tu amigo Benigno Blanco nos obsequiaba hace poco —en un medio laical como Religión en Libertad— con unas declaraciones en las que asimilaba arteramente el confesionalismo católico a las ideologías totalitarias. No seas perezoso y prodígate más.

El Dísper dijo...

Oh, Benedicto XVI. Debo de haberme vuelto muy duro de corazón porque he llegado a formarme un juicio muy severo, durísimo, acerca de ese ancianito noble, sabio y de espíritu refinado por quien no puedo dejar de sentir cariño y nostalgia. Sus escritos me parecen luminosos, y su gobierno de la Iglesia, fue más que bueno. Por el intento de restauración de la liturgia y por bastantes cosas más.

Pero su abdicación fue sin paliativos una defección espantosa: una traición que nos dejó en manos de nuestros enemigos. Me recuerda mucho a la huida de Alfonso XIII, cuyo tristísimo recuerdo me transmitieron de manera muy viva mis padres, abuelas y tías —que no eran precisamente carlistas—, mezclado con el horror —la Terrerur— de lo que vino después. La gentil figura de Alfonso XIII me llegó envuelta en un halo de nostalgia que solo muchos años después comprendí que era completamente injustificada. Alfonso XIII fue lo peor que puede ser un estadista (y no digamos un «Rey»): fue un traidor. Alguna vez he comentado esto con un amigo carlista —¿serías tú mismo?—, que todo lo arreglaba diciendo que «el llamado XIII» no era Rey legítimo. Pero eso no le exoneraba de sus deberes de Rey. Él se debía a la patria y al pueblo a quienes regía con mejores o peores títulos.

Dios tenga misericordia de Benedicto y le conceda todavía largos años de vida penitente, y después le premie el mucho bien que también hizo.

Josefina dijo...

Pues sí, el Disper, es así, tristemente (¡o no!? si miramos con los ojos de la fe las cosas terrenas) . Cosas "raras" nos pone Dios en nuestro peregrinar, para ayudarnos a acrecentar nuestra Fe y fortalecer nuestra confianza que nos ayuden a llegar un día al Cielo (que es para lo único que fuimos creados).

Embajador en el Infierno dijo...

Un abrazo para ti también Pablo, aclárame si eres M-O, por favor.

Querido Gumer me alegra verte otra vez por aquí. Confieso que ultimamente me he afiliado al (perdón por la expresión) "melasudismo". No puedo perder ni un minuto de mi tiempo con vergonzosos traidores como el Sr. Blanco. Dios le dará el castigo que merece.

Disper- Con el tiempo me he ido formando una imagen muy parecida a la que tu describes. Creo que la comparación con Alfonso "XIII" es muy pertinente. Y sin embargo siempre llego a la conclusión que no tenemos todos los elementos, toda la información como para juzgar alegremente lo que no son, para nosotros, más que apariencias. Suscribo tu ultima frase al 100%.

Josefina- Amén, Jesus. Esa es la explicación y no hay otra.