miércoles, febrero 24

Europa cristiana: La Sacra di S. Michele


Solo traigo la foto de este monasterio que está en el Piamonte, Italia. Podeis pinchar para hacerla más grande y deleitaros en su contemplación porque es fabulosa.


lunes, febrero 22

Soy español

                                                                Soy español 

Luzco del mundo en la gentil pavana, 
sobre el recio tahalí de mi tizona, 
una cruz escarlata, que pregona 
mi abolengo de estirpe castellana. 

Llevo a los hombros ferreruelo grana 
guío el mostacho a la usanza borgoñona 
y mi blanca gorguera se almidona 
bajo mi crespa cabellera grana. 

Tengo cien lanzas combatiendo en Flandes, 
mil siervos en las faldas de los Andes, 
calderas y pendón, horca y cuchillo, 

un condado en la tierra montañesa, 
un fraile, confesor de la condesa, 
cien lebreles, diez pajes y un castillo.

(Enrique Lopez Alarcón)

Recordaba vivamente el ritmo de esta poesía y su sentido general. Lo he recordado durante 26 años, pero no conseguía acordarme del poema entero ni dar con él en libros ni en internet. Por fin, ayer me encontré con un diario que escribí en mi juventud y entre muchas inanidades (y algunas divertidas historias que había olvidado) me volví a topar con él.

Aquí os lo dejo.

lunes, febrero 1

Conversaciones en la embajada (XLVI): De cuando mi señora hizo de María Antonieta

Y vino a acontecer, hace algún tiempo, ni demasiado lejano, ni necesariamente reciente, que mi señora y servidor acudimos a la Misa tridentina que oficia los domingos el padre Raul Olazabal. 

El punto humorístico del día vino, desde luego, por parte del pater D. Raúl. Estaba el buen cura charlando con un grupo de feligreses a la salida de la iglesia, cuando nos acercamos a saludarle.

En seguida se volvió hacia mi mujer y mientras le tendía la mano con un punto de ceremonia le espetó:
- ¡Señora embajadora, que alegría verla otra vez por aquí!.
La señora "embajadora" perfectamente encantada con el saludo y dándose cuenta inmediata de lo divertido de la situación puso su mejor y más natural pose de María Antonieta cuando recibía al Cardenal Primado de Francia y devolvió el saludo al amable sacerdote:
- Querido padre Raul,,......¡es siempre un placer volver a encontrarse con usted!.
Yo, claro, no me enteré de lo que estaba pasando hasta que, ya en camino, mi mujer me hizo notar las caras de ávida curiosidad del personal circundante. Nos reímos mucho, que duda cabe. 


Y a causa de esto Pacopepe ha escrito una entrada haciéndose eco de la noticia y agradeciendo al P. Raul sus esfuerzos y desvelos. Conviene leerla porque da cuenta de cosas que han de saberse y además es corta, pero de ella extraigo estas palabras referidas al sr. cura :
"...nada le amilanó, jamás perdió su contagiosa jovialidad..."
Así es precisamente: su contagiosa jovialidad.

Que el Señor se la guarde muchos años. Felicidades al P. Raul y sus compañeros del Instituto, y gracias por su labor y dedicación, desde el fondo del corazón.