sábado, marzo 11

El hijo del cura

Recientemente viajé a Londres. Por un mal vaivén de la fortuna terminé mi trabajo demasiado pronto: Eso me dio tiempo para pasear un rato por las inmediaciones de Hatchard's mientras decidía si entrar o no entrar. 

Hatchard's dice ser la librería más antigua de la ciudad y viene ocupando esa particular tienda de la calle Picadilly desde hace 200 años.

La tentación era muy fuerte. El sentimiento de pobredumbre y culpabilidad acuciado por estar en Cuaresma. Al final, como pasa casi siempre, sucumbí. Por supuesto haciéndome promesas de que solo iba a mirar. Y una vez más engañándome miserablemente a mi mismo.  

Cuando por fin uno, casi saciado, consigue escapar de la red y salir de nuevo a la calle, se siente sucio y miserable. Me impuse como penitencia ir a pie hasta mi hotel. Sus buenos tres cuartos de hora. 



Todo por retrasar el íntimo encuento con los libros que compré. Entre ellos: una biografía de Evelyn Waugh, otra de Maquiavelo, uno de los divertidos libros de George Mikes sobre los ingleses, una novela de Evelyn Waugh maravillosamente encuadernada que no sabía que existía y, por fin, el libro que ilustra esta entrada.

El libro en cuestión estaba a la entrada de la librería, prominentemente exhibido. Me llevé una copia firmada por el autor.

El autor es un conocidísimo político laborista, diputado del parlamento durante varias décadas y vicesecretario general del partido en los años 80. Además de todo esto es un escritor de éxito.

Y además de todo eso, Roy Hattersley es hijo de un cura católico. El cura en cuestión huyó con la madre de Roy al poco tiempo de guiar su conversión al catolicismo, y varios días después de haberla casado. Roy se enteró del asunto a la muerte de su padre, cuando nuestro protagonista estaba a punto de cumplir 40 años.

Telita.

Me aproximé al libro con mucha prevención (que conservo). Lo que me acabó de decidir fue la frase con la que comienza la introducción:

"The history of the Catholic Church in Great Britain and Ireland is an anthology of adventure stories" (*)
En eso estamos de acuerdo. Ya os contaré como andamos en las siguientes 600 páginas.  



(*) "La historia de la Iglesia Católica en Gran Bretaña e Irlanda es una antología de relatos de 
aventuras".

12 comentarios:

Terzio dijo...

El que ama el peligro, en él perece. Considéralo. Por otra parte reflexiona también que nos haces una especie de auto-confesión morbosa que, en verdad, es una vana ostentación del prurito filo-británico y la afición bibliófila, todo ello con un trasfondo cuaresmal, engañosamente penitente. Suponiendo que sea recurso redaccional, aun así lo del libro del hijo del cura aventurero, no se excusa. Conque recomiéndote que leas algo de literatura místico-ascética hispánica, que te vendrá mejor, sin necesidad de exponerte a la bad influence de la pérfida Albión. Sé bueno y hazme caso.

Josefina dijo...

Confieso estar de acuerdo con el comentario de Terzio (perdón Sr. Embajador), pero así y todo (como ya sabe) me encanta leer su blog, así que le digo "rebienvenido a su blog", jaja.

Yurremendi dijo...

Hace la tira de años (calculo que unos veinte) leí uno de los libros de Hattersley, titulado "Anyone Home?", o algo asi, sobre la vida en el parlamento británico. Creo que este fulano es ahora lord. Le vi muchas veces en la tele, y justo es admitir que es un "rabid socialist". No sé qué tendrá que decir sobre los católicos (no me fío un pelo), pero acaso tu penitencia cuaresmal sea leérle. Yo estoy por leer de todo, tambien en Cuaresma, además me he enterado de que en la playa sueles meditar la "Guía de pecadores" ocultamente encuadernada dentro de unas cubiertas de Mafalda. Que no se diga.

Anónimo dijo...

Si es Barón seguramente también es masón, pobre UK tan inficionada por esa gente engañada por el demonio. Seguro NSJC los quiere salvar, recen por ellos.

Anónimo dijo...

https://youtu.be/UXL_0EKqq4I
miren en el minuto 5:04
madrileños por el mundo en Edimburgo.
si no es masón por ahí anda.

Josefina dijo...

"además me he enterado de que en la playa sueles meditar la "Guía de pecadores" ocultamente encuadernada dentro de unas cubiertas de Mafalda. Que no se diga."
jajaja, Yurrumendi, me hiciste reir.

Anónimo dijo...

Y además el Sr. Hattersley no sólo es socialista, barón y posible masón. Es el propietario del perro asesino Buster, que mató un ganso.
Si no me creen busquen en la red "Buster"(dog)
Que horror!

METAL dijo...

cura pederastra

Pablo dijo...

En efecto Buster mató a un ganso en St. James's Park (y su amo fue multado por ello). Pero en defensa propia: fue el ganso quien atacó al perro, según relata éste en sus Diarios, publicados por Hattersley. Debía de ser un ganso medio irlandés, nieto de aquellos pendencieros wild geese.

Miles dijo...

Hoy día de San Patricio, a este santo escocés y Santo Patrono de Irlanda me encomiendo para la conversión de la Pérfida, cuantos católicos perseguidos y mártires en sus días...

Los british con su flema, su guasa y su pragmatismo, estos anglos que se hicieron los amos del mundo, tal vez su religión nacional a la carta pudo descargar sus conciencias de ciertos miramientos, escrúpulos y complejos buenistas, que los católicos arrastramos.

Hábil exposición de Terzio, y como Josefina, también me he reído con la ocurrencia de Yurrumendi, recuerdo al alcaide de una película de fugas carcelarias- aquella en la que actuaban Tim Robbins y Morgan Freeman- en el que el susodicho, guardaba el revólver en una Bíblia hueca, escondite perfecto, para un hombre que se las tenía de piadoso, quién iba a sospechar de él.

Me alegro que vuelva a dejar su impronta en el Blog, Sr. Embajador, pues desde la noche de paz, noche de amor, ha nevado los suyo.

Saludos cordiales

Embajador en el Infierno dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios. Siento no disponer de mucho tiempo para contestar uno a uno como me gustaría. Para consuelo de algunos (espero) puedo confirmar que recientemente he estado en la Cartuja de Miraflores donde adquirí una biografía de San Bruno que tiene muy buena pinta. Por desgracia me informaron que la edad máxima de admisión a la Cartuja es 45 años. Mis pías intenciones una vez enviudara se van a quedar en eso y no por falta de ganas. Un abrazo a todos.

METAL dijo...

¿por qué vas a enviudar?
eso nunca se sabe