jueves, marzo 29

...apparuit autem illi angelus....



"..apparuit autem illi angelus de caelo confortans eum et factus in agonia prolixius orabat..." (Lc 22, 43)

Hoy he ido a Misa Tridentina. Había cuatro monaguillos ayudando al sacerdote, vestidos con roquete blanco y túnica azul verdoso.

El presbiterio sostuvo un silencioso ajetreo durante el ofertorio. Los cuatro monaguillos iban y venían, con movimientos rápidos, precisos y seguros. Los bordes de los roquetes flotaban al ritmo de la brisa que creaba el bullicio. 

El pequeño y competente coro atacaba un etéreo gregoriano. 

Y entonces se me ocurrió que los monaguillos eran ángeles que ayudaban al Señor a preparar el Sacrificio.

Ha dado mucho de si esta Misa. 

Laus Deo. 




7 comentarios:

Yurremendi dijo...

Claro, Embajador. La presencia de los ángeles durante la liturgia es doctrina clásica, la analogía de los ministros de la liturgia como trasunto de los ángeles, también. Laus semper Deo.

Embajador en el Infierno dijo...

Hola Yurre, gracias por aparecer siempre por aquí. No me he explicado nada bien, lo que ocurrió es que vi el asunto. No vi los ángeles con sus alas y esas cosas de los cuadros, pero vi la escena. Un abrazo.

Yurremendi dijo...

Sí, te habías explicado perfectamente, bueno eres tú para no explicarte.

Oye, hoy te he visto en Dolça Cataluyna, que reproduce unos tuits de Embaxador, jeje... Es un blog por el que me paso todos los días, ¿les conoces? Un abrazo.

Embajador en el Infierno dijo...

Si, si. He visto lo de Dolça Catalunya. Estoy emocionado que me hayan sacado. Ja soc famós.

Josefina dijo...

Felices Pascuas, Embajador.
Y sí, no hay nada que hacerle, la Misa Tridentina siempre da mucho de sí.
Y felices Pascuas a todos. ¡Cristo verdaderamente ha resucitado!

Yurremendi dijo...

Diga que sí, doña Josefina, no hay más Misa que la de siempre.

Embajador en el Infierno dijo...

Hola Josegina, felices Pascuas para ti también.