domingo, mayo 5

Libros: Las rosas

Con la edad uno deja de encontrar fascinantes las explicaciones que sugiere la Ciencia y busca cada vez más la calidez y el consuelo que nos ofrece la Poesía.

Se juntaron dos circunstancias que me llevaron a comprar este libro: estaba en una de mis librerías favoritas de Madrid (que lleva el horrible nombre de "Los Editores", y que está regentada por dos entusiastas anarquistas - o eso me gusta figurarme a mi que son esas dos mujeres con gafas de intelectual antifascista) ; y que la editorial era Acantilado (los libros mejor editados de España, particularmente en su encuadernación).

También me gustó el diseño de portada.

Y que era corto (50 paginas, tamaño cuartilla). 

Y barato.

No había leído nada de Eça de Queirós hasta ahora y creo que empezaré a buscar su obra, que reúne originalidad de ideas y belleza de expresión. 

En este caso un rápido vistazo a la historia de la rosa, desde la Antigüedad Clásica hasta un profético toque en, precisamente, la última frase del libro.

No se si el autor se lo inventa todo o fue documentándose. Lo cierto es que uno encuentra apreciaciones interesantes sobre cuestiones que pensaba que eran problemas de hoy:

"En los rincones tradicionales de la poesía, entre la hierba, junto a las fuentes, bajo las sombras, ya no se encuentra un solo poeta. Están todos atrincherados en el fondo del alma."
Y ya metidos en harina nos cuenta bonitas historias sobre el origen de la flor que no tienen nada de científico, pero mucho de poético, que es lo que nos interesa. Y no solo de la flor en cuestión sino también de sus usos:

"Poco a poco,(...) estas guirnaldas y diademas de rosas, que sólo se entregaban a los inmortales, comenzaron a ofrecerse a los hombres y, sobre todo, a las mujeres, por lo que en ellas había de divino." 
Y dentro de toda esta historia hay, finalmente, sitio para algún llamativo párrafo sobre los primeros cristianos que hace sospechar de las intenciones del autor pero que, bien considerado, podría tener cierta sugestivo interés para nosotros hoy:
"Y los fieles [cristianos], encogidos en una pobre túnica, con los cabellos desaliñados, sucios por un exceso de espiritualismo, acudían allí no tanto para celebrar la esperanza del Cielo como para quejarse del dolor y la maldad de la Tierra. En sus banquetes, los famosos ágapes que constantemente celebraban (...), la melancolía alternaba con la violencia; y el pan y el pescado frito (...) eran engullidos, (...) en medio de lamentos y suspiros, o entre furiosas disputas teológicas." 
En fin, que el libro me ha hecho pensar sobre cuestiones actuales en medio de su indudable poesía. Y eso es mucho para un librito tan corto.



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