lunes, junio 22

Cosas que pasan en Madrid


A primera hora de la mañana de un sábado pasean 4 cincuentones de sonrisa satisfecha por la Calle Mayor de Madrid, esquina a Arenal.  
Mi hija pequeña y yo, que algunos días de fiesta  solemos disfrutar temprano de paseos por la parte vieja de la ciudad , los observamos curiosos.
Por las trazas deben ser obreros industriales de provincias. Son algo más altos de lo habitual y se les ve físicamente sólidos, pero de una solidez de verdad, de la que trae ganarse el pan con el sudor de la frente.
De repente a uno se le ilumina la cara. Ha tenido la idea del año: 
- ¿No habíamos venido a Madrid a ver museos?. Pues ala, tirad padentro. 
Y a empellones, como si los necesitaran, los mete a todos en el Museo del Jamón.

(Dedicada a mi amigo Yurremendi, fiel lector. Esperando el dia en que, después de tantos años, nos veamos de una vez las caras)


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Me siento francamente halagado por la dedicatoria, Embajador. Una pregunta: dices obreros de provincia, ¿hablaban con algún acento particular? Hablando de jamón, leyendo hace años el diario de viaje de John Adams, quien sería segundo presidente de los EEUU, desde La Coruña hasta Irún, que se quejaba de todo, de las incomodidades del viaje, de la suciedad de las ventas, de la cachaza de los arrieros, de la asquerosidad de las maragatas ("peores que pieles rojas", dice), sin embargo se extasía ante el "bacon" exquisito que se come en España, mejor que ningún otro que haya probado jamás. Ahí dejo la anécdota para el "Museo del Jamón".

Josefina dijo...

¡Qué bueno! Jaja. Uno de los mejores museos que visité en Madrid.
Saludos, Embajador.

Embajador dijo...

Pásame por favor el libro ese de John Adams.

El acento era castellano, pero de Castilla La Vieja. A mi me sonaba de Valladolid, de modo que me hice la película que deberían ser operarios de la Renault. Pero estos son detalles que me imagino (o invento) para ir entrenándome de cara a la novela que nunca escribiré.

Embajador dijo...

Me alegra verte por aquí. Saludos para ti también.

Anónimo dijo...

No hay libro de John Adams, Embajador. Consulté sus papeles cuando estaba escribiendo sobre los fueros de Vizcaya y la interpretación "democrática" de los mismos a la manera liberal (y que dió sus argumentos al nacionalismo). Están en el archivo electrónico "The Adams Family Papers" en el sitio de la "Massachusetts Historical Society".

Para el Museo del Jamón, éste es el testimonio de Adams:

1779 DECEMBER 19. SUNDAY. I have found the pork of this country, today and often before, the most excellent and delicious, as also the bacon, which occasioned my enquiry into the manner of raising it. The chief justice [N. del T: el presidente de la Audiencia de Galicia, y capitán general] informed me, that much of it was fatted upon chesnuts and much more upon Indian corn, which was much better, but that in some provinces of Spain they had a peculiar kind of acorns, growing upon old pasture oaks, which were very sweet and produced better pork than either chesnuts or Indian corn. That there were parts of Spain, where they fatted hogs upon vipers – they cut off their heads and gave the bodies to their swine, and they produced better pork than chesnuts, Indian corn or acorns.

Eso de las víboras parece un tanto chusco. Un cerdo se comerá un lagarto o una culebra si los puede pillar, a lo mejor le dijeron que si el porquero mata una víbora, la descabeza y se la da a los gorrinos. No creo que unos señores tan serios y ceremoniosos como los de la época le estuvieran tomando es pelo, aunque todo puede ser...